La presencia de piojos y liendres también en la tercera edad es posible, ¡especialmente si como abuelo o abuela cuidas a tus nietos mientras tus hijos trabajan!
Por Guadalupe Camacho
La pediculosis no entiende de edades: aunque suele asociarse con niños en edad escolar, los piojos pueden infestar a cualquier persona y, en mujeres mayores, una infestación suele pasar inadvertida si la comezón u otras molestias se atribuyen a cambios de la piel cabelludo que aparecen por el envejecimiento.
En México, la pediculosis afecta entre el 18% y el 33% de los niños escolares en ciertas regiones del país, de acuerdo con fuentes institucionales como el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Es decir, entre dos y tres de cada 10 niños pueden infestarse de piojos durante su etapa escolar, ello confirma que se trata de una condición frecuente en las aulas escolares.
No obstante, la pediculosis capitis no desaparece al llegar a la madurez ni existe una edad a partir de la cual una persona deje de ser susceptible. Así, “la pediculosis también es constante en las personas adultas mayores, especialmente en aquellas que conviven con niños escolares, ya sea por que los cuidan por la tarde, viven con ellos o pasar temporadas conviviendo con los nietos”, explica el dermatólogo Igor López.
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¿Cómo se contagian?
De hecho, “la infestación puede llegar a una abuela a través del contacto cercano con integrantes de la familia. Abrazar a los nietos, dormir en la misma cama, tener contacto cabeza con cabeza o compartir objetos que hayan estado en contacto con el cabello pueden facilitar la transmisión. La principal vía de contagio es el contacto directo entre cabellos, aunque también puede ocurrir mediante artículos personales como:
| Objeto / Artículo personal | Riesgo de contagio | Recomendación de prevención |
| Peines y cepillos | Muy Alto: Transmiten fácilmente piojos o liendres vivas al contacto directo con el cuero cabelludo. | No compartirlos y lavarlos o sumergirlos en agua caliente (a más de 50 °C) durante 10 minutos. |
| Almohadas o toallas | Alto: Los piojos pueden quedar depositados en la tela tras el descanso o el secado. | Cambiar la funda de la almohada con frecuencia y lavar toallas y ropa de cama a temperatura alta. |
| Diademas y accesorios de cabello | Alto: Tienen contacto directo y prolongado con la raíz del cabello y las zonas de mayor calor. | Evitar prestarlos, especialmente entre niños y adultos que conviven estrechamente. |
| Sombreros y gorras | Medio-Alto: Retienen calor y humedad, favoreciendo la supervivencia temporal del piojo fuera de la cabeza. | Asignar prendas de vestir de uso estrictamente personal. |
| Audífonos de diadema | Medio: La almohadilla que toca las orejas y la zona temporal del cráneo puede albergar piojos. | Limpiar las almohadillas con toallitas desinfectantes antes y después de su uso si son compartidos. |
| Cascos | Medio: Su acolchado interno puede retener cabellos o piojos de un usuario anterior. | Usar una redecilla o gorro protector desechable debajo si se utilizan cascos prestados (motos, bicis). |
Los piojos no saben de edades
Una infestación en una mujer mayor puede no reconocerse inmediatamente. La comezón puede confundirse con resequedad, sensibilidad del cuero cabelludo u otros problemas dermatológicos. Además, una infestación ligera puede producir pocos síntomas.
El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) advierte que algunas personas con piojos de la cabeza no presentan síntomas.
Es decir, cuando aparece la comezón, que es el síntoma más frecuente, puede transcurrir entre cuatro y seis semanas en manifestarse después de la primera infestación.
¿Cómo saber si no es simplemente caspa?
“Utilizar una lindera (peine especial para retirar estos insectos del cabello) es ideal para saber si se tienen piojos y liendres y no caspa. Lo mejor es acudir con un dermatólogo para una revisión adecuada y así saber si es una infestación por piojos o cualquier otra enfermedad de la piel cabelluda”, explica el experto Igor López quien te recomienda: evitar los remedios caseros como petróleo, insecticidas o DDT, que pueden resultar peligrosas y no constituyen una alternativa segura para eliminar los piojos.
“Existen shampoos y repelentes (probados en pieles sensibles como el de las personas adultas mayores) para evitar el contagio o bien, eliminar a los piojos o liendres. “Es importante acudir a la valoración médica antes de colocarse cualquier producto en la cabeza”, recomienda el experto.
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