El edadismo, definido como la discriminación, prejuicio o estereotipación basada en la edad, es un fenómeno global que afecta tanto a jóvenes como a personas mayores. Sigue leyendo.
Por Redacción HEP
La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que el edadismo contribuye a la exclusión social y al deterioro de la salud mental, especialmente en personas de 60 años y más, generando aislamiento y aumentando el riesgo de depresión. Se estima que 6,3 millones de casos de depresión a nivel global son atribuibles al edadismo.
Este sesgo, aunque omnipresente, suele pasar desapercibido, perpetuando desigualdades sociales y económicas. E implica desde la limitación de oportunidades laborales hasta el acceso restringido a servicios médicos. El edadismo tiene implicaciones severas que afectan la salud, el bienestar y la cohesión social.
Un Movimiento Mundial contra el Edadismo
La OMS lanzó en 2021 la Campaña Mundial contra el Edadismo, enmarcada en el Decenio del Envejecimiento Saludable (2021-2030), con el objetivo de combatir este fenómeno y promover una sociedad inclusiva para todas las edades. Este esfuerzo se centra en tres estrategias principales:
- Educación y sensibilización: Cambiar percepciones mediante programas educativos que desmientan estereotipos y fomenten la empatía intergeneracional.
- Políticas públicas: Implementar leyes que prohíban la discriminación por edad y promuevan la equidad.
- Proyectos intergeneracionales: Facilitar el contacto entre personas de diferentes generaciones para reducir prejuicios y fortalecer la solidaridad

Contacto intergeneracional // Freepik
Cómo Reconocer el Edadismo y su Impacto en la Salud Mental
El edadismo, o discriminación basada en la edad, está profundamente arraigado en nuestras sociedades. Aunque a menudo es sutil o pasa desapercibido, tiene efectos tangibles y dañinos en la salud mental, tanto de personas jóvenes como mayores. Reconocer sus señales es el primer paso para combatir este problema y sus consecuencias.
Señales Comunes del Edadismo
El edadismo puede manifestarse de diversas formas, que incluyen actitudes personales, comportamientos y políticas institucionales. Algunas señales a tener en cuenta son:
- Lenguaje estereotipado
Comentarios como “a esa edad ya no puedes aprender cosas nuevas” o “los jóvenes no son responsables” refuerzan prejuicios y limitan a las personas según su edad.
- Exclusión en el lugar de trabajo
Personas de 60 años y más enfrentan mayores dificultades para ser contratadas o promovidas, mientras que los jóvenes son descartados por considerarse inexpertos.
- Infantilización de las personas mayores
Hablarles como si fueran niños o asumir que no pueden tomar decisiones por sí mismas.
- Publicidad y medios con falta de representación diversa
La tendencia a enfocar el envejecimiento como un problema o enfermedad en lugar de una etapa natural de la vida perpetúa estereotipos negativos.
- Acceso limitado a recursos y servicios
Las personas mayores a menudo enfrentan discriminación en servicios de salud, con menos opciones de tratamientos ofrecidos debido a su edad.
El Edadismo y su Impacto en la Salud Mental
El edadismo tiene efectos significativos en el bienestar emocional y psicológico, por ejemplo:
- Autoestima reducida: La exposición constante a mensajes negativos sobre la edad puede disminuir la confianza en uno mismo, especialmente en personas mayores.
- Ansiedad y depresión: Estudios indican que las personas mayores que internalizan estereotipos negativos son más propensas a desarrollar trastornos mentales.
- Aislamiento social: La discriminación contribuye al aislamiento, limitando las conexiones interpersonales y fomentando la soledad.
- Efectos acumulativos: El edadismo temprano también puede tener consecuencias psicológicas a largo plazo, afectando las expectativas sobre el envejecimiento.
Hacia un Mundo para Todas las Edades
La lucha contra el edadismo no solo es un imperativo ético, sino también una necesidad económica y social.
Iniciativas globales como la de la OMS buscan inspirar un cambio de paradigma que reconozca el valor de las personas en todas las etapas de la vida. Esto implica trabajar en políticas inclusivas, fomentar actividades intergeneracionales y promover una representación mediática más justa.
Superar el edadismo es una tarea colectiva que requiere el compromiso de gobiernos, empresas, medios de comunicación y la sociedad civil para construir un mundo donde la edad no sea una barrera, sino una riqueza que celebre la diversidad y la experiencia acumulada.
Si quieres saber más sobre este interesante tema, no te pierdas la interesante charla que tuvimos con la médica y antropóloga Vania de la Fuente-Núñez.