5 Tipos de Ejercicio que Ayudan a Prevenir la Sarcopenia

La sarcopenia, que es la pérdida progresiva de masa y fuerza muscular asociada al envejecimiento, conduce a una disminución en la calidad de vida. Afortunadamente, se pueden practicar diferentes ejercicios para fortalecer los músculos y mantener un estado físico óptimo. Sigue leyendo. Por Redacción HEP Con la edad, es natural perder masa muscular y fuerza. Esto aunado a una mala alimentación y la falta de actividad física rutinaria, puede llevar a padecer sarcopenia, nos explicó nuestro invitado, el Dr. Carlos D’Hyver, destacado especialista en Geriatría y Gerontología, en este episodio de Hablando en Plata.  Esta condición puede conducir a una disminución en la calidad de vida y aumentar el riesgo de caídas y fracturas.  Afortunadamente, llevar a cabo una actividad física regular, especialmente el entrenamiento de resistencia, ayuda a mantener los músculos saludables.  Te compartimos cinco tipos de ejercicio efectivos para prevenir la sarcopenia: 1.Entrenamiento de Fuerza El entrenamiento de fuerza, que incluye levantamiento de pesas y ejercicios con resistencia, es fundamental para combatir la sarcopenia. Este tipo de ejercicio estimula la síntesis de proteínas musculares y mejora la masa y la fuerza muscular. Según un estudio publicado en el Journal of the American Geriatrics Society, los adultos mayores que realizan entrenamiento de fuerza dos veces por semana pueden experimentar un aumento en la masa muscular de hasta el 2% al 3% en un año. 2. Ejercicios de Peso Corporal Los ejercicios que utilizan el peso del propio cuerpo, como las flexiones y sentadillas, son efectivas para mantener la fuerza muscular y la estabilidad. De acuerdo con un estudio publicado en el Journal of Strength and Conditioning Research,  encontró que los ejercicios de peso corporal pueden aumentar la fuerza muscular en un 5% a 10% en seis meses en personas de 60 y más. 3. Entrenamiento de Alta Intensidad Interválico (HIIT) El HIIT combina períodos cortos de ejercicio intenso con períodos de descanso. Este tipo de entrenamiento no solo mejora la capacidad cardiovascular, sino que también estimula el crecimiento muscular. Practicar HIIT mejora la resistencia muscular, lo cual es crucial para mantener la independencia funcional. 4. Pilates El Pilates se centra en la fuerza del núcleo, la flexibilidad y la alineación postural. Este ejercicio puede ser particularmente útil para mejorar la estabilidad y la coordinación, aspectos esenciales para prevenir la sarcopenia. Practicar Pilates  ayuda a fortalecer músculos con menor carga a la columna vertebral y en general a todas las articulaciones del cuerpo, por lo que se convierte en un método muy seguro para personas de 60 y más.  También te interesa: ¿Por qué el pilates es un gran ejercicio a cualquier edad? 5. Caminatas Rápidas Caminar a un ritmo rápido es una forma accesible y efectiva de mantener la salud muscular y cardiovascular.  De acuerdo con un estudio del American Journal of Preventive Medicine , caminar a un ritmo rápido durante 30 minutos al día puede reducir la pérdida de masa muscular en un 5% en comparación con los que no caminan. Además, caminar regularmente puede mejorar la fuerza muscular de las piernas en un 10% a 15% en un período de seis meses. La prevención de la sarcopenia no solo es posible, sino que también es alcanzable mediante la incorporación de una variedad de ejercicios en la rutina diaria. El entrenamiento de fuerza, los ejercicios de peso corporal, el HIIT, el Pilates y las caminatas rápidas son fundamentales para mantener la masa muscular y la fuerza en esta etapa de vida.   

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¿Por qué el pilates es un gran ejercicio a cualquier edad?

A veces creemos que por la edad ya no debemos practicar cierto tipo de ejercicios. No obstante, el método Pilates es una gran opción para personas de 60 y más cuyos beneficios van más allá de solo la salud física. Sigue leyendo para enterarte.  Por Cinthya Barrios Cuando somos niños, adolescentes o incluso jóvenes, hay una percepción del tiempo singular, muy parecida a la eternidad, sentimos que “somos eternos”, sin embargo, cuando nos acercamos a la mediana edad, alrededor de los 40 o 50 años cambia la conciencia sobre la existencia y el tiempo que estaremos aquí, mas aún si experimentamos perdidas de seres muy amados, padres, abuelos, tíos etc. Empiezan también cambios a nivel fisiológico, hormonal y cognitivo. La agilidad, destreza y fuerza que a los 20 años eran naturales, comienzan a mermar, sin hablar de los reflejos, la coordinación, la energía y la fuerza. En el enfoque oriental de los vedas, que data de hace 5000 años, la vida o Ashram se divide en 4 etapas donde el promedio de longevidad es de 100 años y cada periodo se divide en  25 años: Primera etapa: Brahmacharya que es la etapa del aprendizaje o estudiante célibe. Segunda etapa: Grihastha, etapa de matrimonio. Tercera etapa: Vanaprastha etapa del retiro. Cuarta etapa: Sannyasa, la  etapa de renunciación completa al final de la vida. Como bien sabemos el promedio de vida se ha alargado las ultimas décadas, abriendo paso a una cuarta edad que comprende la década de los 80 y más. Al ampliarse la expectativa de vida en las sociedades modernas esta nueva etapa se vive en su mayoría con una perdida de capacidades motrices y cognitivas si no se ha tenido un cuidado preventivo para vivir de forma plena la tercera y cuarta edad, esto por supuesto incluye elecciones saludables al alimentarnos, pero sobretodo, prestar mayor atención en el movimiento y no olvidar la premisa: todo aquello que no se usa tiende a atrofiarse. Además, a  partir de los 50 años la masa muscular disminuye entre 1-2% anualmente y la fuerza muscular lo hace entre un 1.5 a 3% a partir de los 60 años.  En varones el proceso es más progresivo, mientras que las mujeres presentan un brusco descenso coincidiendo con la menopausia. Es importante tomar la decisión de empezar a moverse en el método, entrenamiento o técnica que mas se adecue a nuestra personalidad, nivel de energía y preferencia, pues el movimiento no es una opción, sino una demanda biológica, ya que  estamos hechos para movernos. EL MÉTODO PILATES Este método fue creado por Joseph Pilates, un veterano de guerra de origen alemán que tenía múltiples lesiones que le impedían cargar peso en el gimnasio. Así que decidió crear este método basado en una cama con rieles que se desliza con ruedas y que tiene resortes con diferentes resistencias, este método simple en su estructura pero complejo en sus posibilidades, ayuda a fortalecer, piernas, brazos, abdomen y sobretodo músculos pequeños y muy profundos de una forma muy segura, pues al estar en posición de cubito supina (acostados boca arriba) se reduce la carga para la espalda, Al ofrecernos infinitas posibilidades de fortalecer músculos con menor carga a la columna vertebral y en general a todas las articulaciones del cuerpo, Pilates reformer se convierte en un método muy seguro para adultos mayores. Otro de los beneficios para este segmento de la población es a nivel mental ya que el método esta perfectamente estructurado y tiene una serie de comandos, es una metodología ideal para ejecutar de manera precisa y segura los movimientos. En conclusión, en una clase de Pilates se fortalecen varios aspectos: el cuerpo físico, la mente, (al estar en el momento presente siguiendo las instrucciones) y la memoria. Con esto, aumenta la conciencia física al entender los procesos corporales y mejora la conexión entre la mente y el cuerpo, lo que en cualquier etapa  es crucial para enriquecer la experiencia de la vida integrando los 5 cuerpos : físico, mental, espiritual, energético y del alma. ¡No te pierdas la charla que tuvimos con Cinthya en Hablando en Plata!   * R.N Baum Gartner, D.L Waters, D. Gallagher, J.E Morley, P.J. Garry, Predictors of Skeletal Muscle Mass in elderly men and women, pp.123-126 * Sato K, Kikuchis, Yonezawa T. In Vivo inradiscal pressure measurement in healthy individuals in patiens with ongoing back problems. 1976-1999 pp. 2468-2474

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