Al paso de los años y ante la pérdida de las hormonas, por el arribo de la menopausia, la capacidad de lubricación vaginal sufre algunos cambios y surge la resequedad vaginal, ello genera relaciones sexuales incómodas, ¡sigue leyendo para conocer cómo resolverlo!
Por Redacción HEP
Es un hecho, la resequedad vaginal es una constante en mujeres maduras. Ocurre porque se presenta una disminución en la lubricación de la vagina ante estímulos sexuales, pero también en el día a día.
Es decir, de forma general, la cavidad vaginal deberá estar húmeda, como la boca, pero ante la llegada de la menopausia y sin acción de las hormonas, principalmente del estrógeno, se va perdiendo la humedad natural de la zona, también ocurre que se adelgaza y es menos elástica.
A partir de los 60 años, la resequedad vaginal se vuelve una molestia más frecuente debido a la drástica disminución de los niveles de estrógeno, la hormona que mantiene la salud y la lubricación de los tejidos vaginales.
Esta carencia hormonal es la causa de la atrofia vaginal, una condición que afecta al 60% de las mujeres que ya pasaron por la menopausia, de acuerdo con la Sociedad Internacional de la Menopausia y la mayoría de ellas ni siquiera lo discute con su médico. Sin embargo, es vital saber que no hay por qué aguantar esta incomodidad. La buena noticia es que existen soluciones muy efectivas.
3 causas de la resequedad vaginal
De acuerdo con el ginecólogo Jesús Arturo Moyers Arévalo, quien tiene una maestría en climaterio, menopausia y sexualidad humana, son diversas las causas que generan una vagina reseca:
-Menopausia: Este factor es el más común y durante esta etapa, la mujer tiene menos cantidad de estrógenos, esta disminución genera una vagina con menos flujo y, por lo tanto, la mujer siente sequedad.
-Infecciones vaginales: Cuando una mujer tiene una o varias infecciones vaginales se modifica el ambiente vaginal haciéndolo más o menos ácido. Estos cambios pueden provocar una inflamación de la vagina que a la larga conduce a una menor lubricación durante el tiempo que dure la infección.
-Cirugías: Algunas mujeres se tienen que someter a cirugías para retirar las glándulas productoras de lubricantes vaginales, se llaman glándulas de Bartolin, debido a la inflamación de esta zona. Sin embargo, cuando se extirpan se padecerá la resequedad vaginal de por vida.

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Toma nota para resolver la resequedad vaginal
En el mundo de la medicina, existen diversas alternativas para el tratamiento de la resequedad. “Antes de seleccionar una, toda mujer con resequedad vaginal deberá acudir con su médico para que le realice una valoración y se conozcan las causas precisas y, por tanto, se dé el tratamiento individualizado”, indica Moyers Arévalo.
Lubricantes
Cuando la resequedad vaginal obedece a la falta de hormonas por la menopausia, se recomienda el uso de lubricantes y solo se usan antes de la relación sexual y como tal solo favorecen que resbalen los genitales. No corrige el problema, pero sí ayuda a completar la relación sexual de forma satisfactoria.
Los lubricantes con base de glicerina son muy útiles para quien tiene relaciones sin preservativo; en contraste, los de base agua son ideales para parejas que sí usan preservativo. Aunque no están corrigiendo de base nada del problema de la resequedad, son de extraordinaria ayuda para que la pareja tenga una relación sexual placentera.
Humectantes
Si tu médico lo recomienda podrás utilizar tratamientos locales como geles o cremas que ayudan a que las células de la vagina absorban más agua y se mantengan más hidratadas. El ácido hialurónico es uno de ellos.
Hormonas
Las pacientes que tienen menopausia pueden aplicarse geles, cremas u óvulos con estrógenos. Esto ayuda a regenerar las células y, de esta forma, se produce más lubricación.
Tratamiento con láser
El láser de grado médico aplicado de una forma controlada, y en manos expertas, genera una inflamación dentro de la vagina. Esto provoca que durante la cicatrización se aumente la cantidad de colágeno, “literalmente revitalizando el tejido”.
¿Qué pasa si no me trato la resequedad vaginal?
En general, la ausencia de tratamiento no repercute de forma negativa, salvo por las molestias propias de una piel reseca.
Sin embargo, “algunas pacientes que tienen mucha resequedad vaginal pueden correr el riesgo de padecer más infecciones de vías urinarias, ya que la piel de sus genitales está muy frágil y delgada, por lo cual es más fácil que una bacteria invada la zona”, explica el experto.
Fuera de eso, la mayoría de las mujeres pueden vivir con la resequedad, claro… sintiendo los síntomas.
Toma nota y recuerda que no existen tratamientos con pastillas o inyecciones que corrijan el problema de la resequedad.
“Lo más adecuado es que requieras un tratamiento local, es decir, vaginal. También es recomendable que no te automediques, es importante que te revise un médico experto para que te ofrezca la mejor opción para ti”, indica Moyers Arévalo.