La vida después de los 60 años puede ser un renacimiento total. Gracias a la psicología positiva hoy tenemos muchas herramientas que promueven el bienestar emocional, que incide directamente en la salud física, las relaciones interpersonales y la percepción de propósito en la vida. Sigue leyendo.

Por Redacción HEP

La psicología positiva, una rama de la psicología enfocada en el estudio de las fortalezas y virtudes humanas, ofrece herramientas para mejorar la calidad de vida de las personas de 60 años y más. 

Según nuestra invitada Arlen Solodkin, fundadora del Instituto de Bienestar Integral, la psicología positiva ofrece herramientas clave para reconfigurar nuestra mentalidad, mejorar hábitos y encontrar un propósito en cualquier etapa de la vida. Este enfoque, impulsado por estudios de Martin Seligman, se centra en desarrollar fortalezas humanas como la gratitud, el optimismo y la resiliencia.

Un estudio de Harvard reveló que quienes practican la gratitud experimentan un 23% menos de estrés. Además, programas como la Certificación en Estudios de la Felicidad han demostrado que personas mayores pueden adaptarse rápidamente a estos principios, mejorando sus niveles de satisfacción personal.

El envejecimiento conlleva retos únicos, como la jubilación, cambios en la salud y redefinición de roles familiares. Sin embargo, investigaciones muestran que incorporar prácticas como expresar gratitud regularmente o establecer metas significativas mejora el bienestar emocional. Según el Instituto de Bienestar Integral de Solodkin, estas herramientas ayudan a las personas mayores a redescubrir el placer en actividades cotidianas y a construir conexiones más profundas.

Transformando Hábitos y Propósito

Más allá de pequeñas acciones, aplicar psicología positiva implica cambiar la narrativa personal: de una visión de «pérdida» a una de «oportunidad». Esto puede lograrse mediante ejercicios de visualización, mindfulness o prácticas de escritura que fomenten el sentido de logro y pertenencia.

En cualquier momento de la vida, pero especialmente después de los 60, el bienestar no solo es deseable, sino alcanzable. Como lo explica el Instituto de Bienestar Integral, la clave está en adoptar un enfoque intencional hacia la felicidad, integrando estas herramientas en el día a día para vivir plenamente.

Mujer saludable // Freepik

Beneficios para la Salud Física

El bienestar emocional está estrechamente vinculado con la salud física. Estudios en psicología positiva han demostrado que mantener una actitud optimista y practicar emociones positivas contribuyen a:

  • Mejorar la salud cardiovascular: Las emociones positivas reducen los niveles de cortisol (hormona del estrés), lo que beneficia al corazón.
  • Fortalecer el sistema inmunológico: Las personas mayores que mantienen relaciones sociales positivas y practican gratitud tienen un sistema inmune más robusto.
  • Aumentar la longevidad: Una mentalidad positiva se asocia con una vida más larga y saludable, ya que reduce factores de riesgo como el estrés crónico.

Impacto en la Salud Mental y Emocional

La tercera edad puede venir acompañada de desafíos emocionales como la soledad, el duelo y la ansiedad ante el futuro. La psicología positiva ofrece herramientas efectivas para abordar estos retos:

Mindfulness y meditación: Estas prácticas, centradas en el presente, reducen la ansiedad y los pensamientos negativos. Además, ayudan a gestionar el estrés derivado de cambios físicos y sociales.

Optimismo aprendido: Promover una perspectiva optimista sobre el futuro mejora la resiliencia emocional y fomenta la esperanza, incluso en contextos difíciles.

La investigación demuestra que las personas que practican la psicología positiva tienen menos probabilidades de desarrollar trastornos como la depresión y disfrutan de una mayor satisfacción con la vida.

Practicando la respiración consciente // Freepik

Herramientas para transformar Desafíos en Oportunidades

 La psicología positiva ofrece herramientas prácticas y accesibles para transformar los desafíos de esta etapa en oportunidades de conexión, aprendizaje y felicidad. Al fomentar emociones positivas, cultivar relaciones significativas y mantener un sentido de propósito, las personas mayores pueden disfrutar de una vida más saludable y satisfactoria.

Invertir en prácticas de psicología positiva no solo beneficia a las personas de 60 años y más, sino también a sus familias y comunidades, creando una sociedad más inclusiva y compasiva. Al final, el arte de envejecer con gracia está en nuestra capacidad para encontrar alegría y significado en cada etapa de la vida.

No te pierdas la increíble plática que tuvimos con Arlen Solodkin en Hablando en Plata