Muchas personas, especialmente mujeres, experimentan pequeñas pérdidas de orina al reír, toser o estornudar, y erróneamente asumen que es una parte inevitable del envejecimiento o una consecuencia «normal» de haber tenido hijos.
Sin embargo, como enfatiza la Dra. Nelly Achar, la incontinencia urinaria no es un proceso natural del envejecimiento. Es una condición médica que puede prevenirse y, lo que es más importante, tratarse eficazmente.
Factores como el embarazo, el parto, la menopausia, ciertas cirugías, el sobrepeso, enfermedades crónicas (como la diabetes o el Parkinson) y algunos medicamentos pueden contribuir a esta debilidad.
Descubre en este episodio la importancia de buscar ayuda profesional si se experimentan pérdidas de orina.